La historia de Beta Santa Mónica es parte de la historia de cinco generaciones dedicadas al emprendimiento con trabajo, dedicación, esfuerzo y constancia. A lo largo del tiempo asumieron riesgos y aprendieron de los errores, empezaron y volvieron a comenzar. Y lo hicieron con respeto a la igualdad de todas las personas, con el espíritu vasco de libertad, veracidad y honor a la palabra, así como con amor a México. El origen de esta empresa se remonta al siglo xix con Rafael Arocena, hombre de gran personalidad y pionero en abrir tierras para la siembra del algodón en la Comarca Lagunera, cultivo con el cual se produjo un gran cambio en esa región desértica poblada de inclemencias. Don Rafael, tras crear una enorme riqueza en esa región y traer a México a muchos compatriotas, soportó la dureza de la Revolución, así como su exilio en Nueva York, Estados Unidos de América, donde falleció en 19191 . A él le sucedieron su yerno e hija, para dar paso, en 1932, a que la tercera generación de sus descendientes tomara las riendas del negocio. La cuarta invirtió en establos y en la producción lechera, y hoy la quinta generación de la familia continúa con su legado en los negocios en La Laguna
Ser una empresa de bajo perfil, con autosustentable para su desarrollo, segura, con administración sencilla y eficiente, con una organización plana y esbelta, amigable con el medio ambiente, socialmente responsable y comprometida con el desarrollo de su personal.
Producir alimentos, procesar y comercializar productos con valor agregado de alta calidad orientados a satisfacer las expectativas de nuestros clientes a precios competitivos, comprometiéndonos a lograr la mayor rentabilidad de cada proyecto que emprendamos, reconociendo a nuestro personal como lo más importante de nuestra empresa, soportados en una cultura de calidad humana, contribuyendo al desarrollo económico y social de nuestro MÉXICO y el bien común.
Gracias a la calidad en nuestros procesos, la compañia suiza SGS entregó a Beta Santa Mónica la certificación de calidad bajo la norma Haccp. Reafirmando como empresa de clase mundial.
El Consejo Nacional Agropecuario certifica y reconoce a las empresos del sector agroalimentario de México que son ejemplo por su desarrollo, calidad de clase mundial y tecnológia de punta en sus procesos productivos otorgándonos el máximo galardón.
Avícola Santa Mónica ha recibido varios reconocimientos por su innovación tecnológica, mejores estándares de calidad, altos indices de producción y bioseguridad.